Fibromialgia: la enfermedad crónica invisible que afecta especialmente a las mujeres

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Contenido del artículo

La fibromialgia es una enfermedad complicada de entender y de detectar que, lamentablemente, afecta a muchas personas en todo el mundo. Como sus síntomas se asemejan a los de otras enfermedades, y no existen analíticas o pruebas físicas específicas (como radiografías o resonancias) para confirmar el diagnóstico, en numerosas ocasiones la fibromialgia no se diagnostica o se confunde con otras dolencias.

En el pasado, incluso, algunos médicos se cuestionaban si la fibromialgia era una enfermedad real; pero, afortunadamente, hoy en día ya se entiende mucho mejor y muchos de los estigmas que conllevaba se han aliviado. Aun así, sigue siendo una enfermedad dolorosa y complicada de padecer. En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre ella para ayudarte en caso de que la padezcas, o para concienciarte si alguien de tu entorno la tiene.

¿Qué es la fibromialgia?

En pocas palabras, la fibromialgia es una enfermedad crónica que causa dolor en todo el cuerpo. Según el Ministerio de Salud del Gobierno de España se cree que está asociada con cambios en los niveles de ciertas sustancias químicas en el cerebro que modifican la forma en que el cerebro procesa los mensajes de dolor, que se puede sentir en varios músculos y tejidos blandos del cuerpo, como la espalda y las piernas, y puede variar desde un leve dolor hasta una intensa e insoportable incomodidad que llega a ser, en muchos casos, incapacitante.

Además, las personas que viven con la enfermedad experimentan una mayor sensibilidad al dolor en general, y aparte de provocar dolor focalizado en las zonas mencionadas, también causa dolor en los músculos y los huesos (dolor musculoesquelético), áreas de sensibilidad, fatiga general y sueño y alteraciones cognitivas. La fibromialgia también puede afectar a las emociones y a los niveles de energía.

qué es la fibromialgia

Causas

Los profesionales de la salud e investigadores científicos todavía no saben qué causa la fibromialgia. Según los últimos estudios, todo apunta a una disposición genética (características hereditarias) complementada por un desencadenante, o un conjunto de desencadenantes, como una infección, un traumatismo o el estrés.

En las personas con fibromialgia, el cerebro y los nervios pueden malinterpretar o reaccionar exageradamente a las señales normales de dolor. Esto puede deberse a un desequilibrio químico en el cerebro o a una anomalía en el ganglio de la raíz dorsal, fuente fiable que afecta a la sensibilización del dolor central (cerebro).

La fibromialgia, más común en las mujeres

Aproximadamente el 6,3% de la población mundial padece Fibromialgia siendo más frecuente en las mujeres: según la Asociación Mundial de Fibromialgia, afecta a 9 mujeres por cada hombre. En España afecta en un 4 por ciento de la población en España, lo que supone 1.600.000 personas, de las cuales el 90 por ciento son mujeres de mediana edad.

Históricamente, los síntomas de fibromialgia han sido generalmente más severos en las mujeres que en los hombres. Las mujeres tienen más dolor generalizado, síntomas de SII y fatiga matutina que los hombres. Los períodos dolorosos también son comunes.

¿Cuáles son sus síntomas?

La fibromialgia causa lo que se conoce como «regiones de dolor», en las que este se siente como un dolor sordo consistente, e incluye:

  • fatiga
  • problemas para dormir
  • dormir durante largos períodos de tiempo sin sentirse descansado (sueño no reparador)
  • dolores de cabeza
  • depresión
  • ansiedad
  • problemas para conecntrarse o prestar atención
  • dolor o un dolor sordo en el bajo vientre
  • ojos secos
  • problemas de vejiga, como la cistitis intersticial
fibroniebla

Fibroniebla

La niebla del cerebro, más conocida como fibroniebla, es uno de los síntomas más comunes de las personas con fibromialgia y hace referencia a la constante sensación de confusión y pesadez en la cabeza que tienen, y que además les provoca lapsos de memoria y dificultad tanto para concentrarse como para estar alerta, lo que puede afecta a actividades tan cotidianas como conducir.

Curiosamente, según un estudio publicado en Rheumatology International en 2015, algunas personas consideran que la confusión mental causada por la fibromialgia es más molesta que el dolor.

Diagnóstico de la fibromialgia

Ningún examen de laboratorio o imagenología puede detectar la fibromialgia. El médico puede usar estos exámenes para ayudar a descartar otras posibles causas de su dolor crónico, pero en ningún caso se puede dar «positivo» en fibromialgia.

Para poder detectarla, entonces, lo que se hace es repasar si se ha tenido dolor generalizado durante 3 meses o más (en este contexto, «generalizado» significa que el dolor está en ambos lados del cuerpo y lo sientes por encima y por debajo de la cintura), o si has tenido dolor en 4 de las 5 áreas comunes de dolor de la fibromialgia:

  • la parte posterior de la cabeza
  • la parte superior de los hombros
  • la parte superior del pecho
  • caderas
  • rodillas
  • los codos exteriores

Después de un examen minucioso, y si el médico debe concluye que ninguna otra condición está causando el dolor, se considera que el paciente sufre fibromialgia.

Tratamiento de la fibromialgia

Es importante señalar que, actualmente, no existe una cura como tal para la fibromialgia. Por tanto, el tratamiento se centra en reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida con medicamentos, estrategias de autocuidado y cambios en el estilo de vida.

Los medicamentos pueden aliviar el dolor y ayudarte a dormir mejor, mientras que la fisioterapia, la terapia ocupacional y el ejercicio mejoran la fuerza y reducen el estrés, lo que puede ayudarte a sentirte mejor, tanto mental como físicamente. Además, dado que la fibromialgia supone un enorme desgaste mental y emocional, no está de más acudir a terapia psicológica.

Sintomas de la fibromialgia

Vivir con fibromialgia

La calidad de vida puede verse afectada cuando se vive con dolor, fatiga y otros síntomas a diario, pero aparte del indudable sufrimiento físico, la peor parte es la incomprensión que se recibe por parte del entorno: debido a que los síntomas son difíciles de ver, es fácil para quienes rodean al enfermo descartar su dolor como algo imaginario.

Lo más importante en este punto es saber que tu condición es real y que no estás sola. Sé persistente en la búsqueda de un tratamiento que funcione para ti, ya que no a todos los pacientes les funciona lo mismo y es posible que tengas que probar más de una terapia, o usar algunas técnicas en combinación, antes de comenzar a sentirte mejor. Y, sobre todo, ármate de paciencia: aunque no puedes deshacerte de ella, puedes aprender a convivir con la fibromialgia

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