Trastornos del sueño en niños: diagnóstico y tratamiento

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Contenido del artículo

Los trastornos del sueño en niños son muy comunes, pero pueden ser difíciles de diagnosticar y tratar. De hecho, aproximadamente el 40 % de los niños experimentarán algún tipo de problema de sueño en algún momento que sus padres caracterizarían como significativo. Desafortunadamente, existen muchos tipos diferentes de trastornos y problemas del sueño que pueden afectar a los niños. Para hacer las cosas aún más confusas, puede ser difícil para los niños explicar sus experiencias y para los padres entender que su hijo realmente necesita ayuda.

¿Qué son los trastornos del sueño en niños?

Se estima que hasta el 50 % de los niños experimentan problemas para dormir. Los trastornos del sueño en niños se caracterizan porque un niño tiene problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido por la noche. Los síntomas más comunes son:

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Despertarse con frecuencia.
  • Lanzar cosas o gritar.
  • Respiración ruidosa.
  • Pausas en la respiración durante el sueño.
  • Jadeo / resoplido durante el sueño.
  • Pesadillas.
  • Despertar con gritos.
  • Caminar dormido.
  • Piernas inquietas.
  • Mojar la cama.
  • Quedarse dormido en clase.
  • Problemas de peso.
  • TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).
tipos de trastornos del sueño en niños

Horas de sueño que necesita un niño según su edad

Aunque existe una variación individual significativa, existen recomendaciones bien establecidas que abordan el total de horas de sueño necesarias para los niños de diferentes edades. Estos totales incluyen tanto el sueño contiguo como las siestas:

  1. Los recién nacidos (1 mes) normalmente duermen de 15 a 18 horas, aunque, como la mayoría de los padres se dan cuenta, nunca de forma continua. Algunos bebés logran dormir 5 horas sin interrupción durante la noche, pero la mayoría solo duerme un par de horas antes de despertarse y alimentarse.
  2. Los bebés (de 1 mes a 12 meses) duermen de 14 a 15 horas y la mayoría desarrolla un ciclo apropiado «día-noche» a los 2 meses. Comienzan a dormir por períodos más largos a medida que se desarrollan más.
  3. Los niños pequeños (de 1 a 3 años) requieren de 12 a 14 horas y, aunque continúan beneficiándose de las siestas durante el día a medida que envejecen, requieren menos períodos de sueño y más cortos durante el día.
  4. Los niños en edad preescolar (3 a 5 años) duermen de 11 a 12 horas y los más pequeños en ESTE rango de edad aún se benefician de una siesta durante el día.
  5. Los niños en edad escolar (6 a 12 años) requieren de 10 a 11 horas de sueño, aunque los preadolescentes suelen dormir menos horas.
  6. Los adolescentes (12-18 años) requieren de 8 a 9 horas de sueño, aunque dadas sus exigencias escolares y extracurriculares, además de las sociales, suelen dormir de 6 a 8 horas.

Trastornos comunes del sueño

Para asegurarte de estar preparado para ayudar a tu hijo a lidiar con cualquier problema de sueño que pueda surgir, es importante que tú, como padre, comprendas algunos de los trastornos del sueño más usuales. Hay dos categorías principales de trastornos del sueño que afectan a los niños: parasomnias y disomnias. Algunos ejemplos de parasomnias incluyen:

  • Terrores nocturnos: un niño que sufre terrores nocturnos se despierta gritando con frecuencia. Sin embargo, a pesar del miedo y el pánico relacionados con la experiencia, es posible que el niño no recuerde el evento al día siguiente.
  • Pesadillas: todos hemos tenido pesadillas, pero las pesadillas persistentes pueden convertirse en un trastorno del sueño en algunos niños.
  • Somnambulismo: aunque el sonambulismo solo afecta al 1 % de los adultos, en realidad es bastante común en los niños.
  • Trastornos del movimiento rítmico: los niños que padecen este trastorno pueden mecerse o golpearse la cabeza mientras duermen.

Los problemas comunes relacionados con la disomnia incluyen:

  • Dificultades al conciliar del sueño: algunos niños pueden experimentar dificultades inusuales para conciliar el sueño, por mucho que se esfuercen
  • Ronquidos o apnea del sueño: ambos problemas pueden indicar un problema en las vías respiratorias del niño
  • Trastorno del establecimiento de límites: este trastorno puede hacer que un niño se despierte antes de haber dormido lo suficiente por la noche

Pruebas para diagnosticar los trastornos del sueño en niños

Se pueden realizar pruebas de sueño para ayudar a identificar cuáles son exactamente los problemas con el sueño de tu hijo. Las pruebas de sueño comunes se enumeran a continuación:

  • Los estudios del sueño se realizan durante la noche en un laboratorio del sueño para medir y registrar la calidad del sueño. Por lo general, se utilizan para diagnosticar la apnea del sueño.
  • La prueba de electroencefalograma (EEG) detecta la actividad eléctrica del cerebro durante el sueño y mide las etapas del sueño.
  • La prueba de latencia múltiple del sueño se usa para la somnolencia inexplicable y puede ayudar a diagnosticar la narcolepsia. Lo hace midiendo la actividad cerebral y el movimiento de los ojos durante las siestas.
  • La actigrafía implica el uso de un dispositivo similar a un reloj con un sensor para medir los patrones de sueño. Puede diagnosticar AOS (apnea obstructiva dle sueño) e insomnio.
  • Los análisis de sangre pueden confirmar las deficiencias de hierro, que están relacionadas con el movimiento recurrente de las extremidades y el síndrome de piernas inquietas.

Tratamiento de los trastornos del sueño en niños

Si tu hijo no duerme lo suficiente por la noche, puede fatigarse e irritarse durante el día. Los niños pueden tener problemas para mantener la concentración, aprender y comportarse de manera adecuada. Los trastornos del sueño en niños también pueden afectar al crecimiento, los niveles de azúcar en sangre y al sistema inmunitario.

diagnosticar tipos de trastornos del sueño en niños

El tratamiento de los trastornos del sueño en niños es un problema delicado porque no adecuado recurrir a medicamentos a menos que sea absolutamente necesario. Si tu hijo está luchando con un trastorno del sueño, tómate un tiempo para discutir el problema con su pediatra. Dependiendo de la gravedad del problema, el médico puede recomendar alguna combinación de los siguientes medidas:

  • Observar al niño dormido para identificar patrones de comportamiento.
  • Utilizar técnicas de relajación como una rutina antes de acostarse o autohipnosis.
  • Hacer que el entorno para dormir sea seguro mediante la eliminación de objetos afilados.
  • Reducir el estrés de cualquier tipo.
  • Antes de realizar cambios significativos en su rutina, asegúrate de consultar al pediatra para desarrollar un plan con el que tratar el trastorno específico del sueño de tu hijo.
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