9 remedios caseros para calmar la congestión nasal

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

La congestión nasal aparece porque los tejidos que recubren la nariz se hinchan y los vasos sanguíneos se inflaman. Se produce un bloqueo de los conductos nasales y puede ser causada por cualquier cosa que los inflame, como polvo, aire seco, alergias, virus, bacterias, etc. Esto provoca que sea más complicado respirar y da como resultado una excreción anormal de moco. Si quieres acabar con este malestar, te damos algunos trucos para calmar la congestión nasal.

Sigue estos consejos para calmar la congestión nasal

Aunque los virus, las bacterias y los alérgenos son las causas más comunes de la congestión nasal, algunos factores de nuestro estilo de vida, como el tabaquismo y los viajes frecuentes, también pueden influir. El tabaco puede irritar los senos nasales y causar inflamación, debido a las sustancias tóxicas que se inhalan con la combustión de un cigarrillo. De igual forma, viajar en avión también puede congestionar los senos nasales, ya que la presión del aire se reduce durante el vuelo hace que se acumule más presión en la cabeza, obstruyendo los senos nasales y las vías respiratorias.

La congestión nasal es un problema al que se enfrentan millones de personas, pero afortunadamente existen algunos remedios caseros que pueden ayudarte a aliviar este malestar:

Bebe más agua o zumos

Esto ayudará a diluir las secreciones mucosas y favorecerá el drenaje. Evita las bebidas que contienen cafeína o alcohol, ya que pueden deshidratarte y empeorar la inflamación del revestimiento de los senos nasales y la nariz.

Hidrata tu nariz por dentro

Coloca una toalla sobre tu cabeza mientras inhalas el vapor de un recipiente con agua medianamente caliente. Colócate frente al recipiente para que el vapor se dirija constantemente a tu cara. Puedes añadirle unas gotas de aceite de eucalipto o aceite de menta para intensificar los beneficios del tratamiento con vapor.

Otra forma de inhalar aceites esenciales para calmar la congestión nasal es añadiéndole unas gotas de aceite en un pañuelo para olerlo regularmente. También puedes colocar unas gotas en tu almohada para dormir profundamente.

Date una ducha caliente para calmar la congestión nasal

También puedes darte una ducha caliente, respirando el aire cálido y húmedo. Esto ayudará a aliviar el dolor y ayudará a drenar la mucosidad.

consejos para calmar la congestión nasal

Aplica compresas tibias en tu cara

Coloca toallas tibias y húmedas alrededor de la nariz, las mejillas y los ojos para aliviar el dolor facial.

Irriga tus fosas nasales

En la farmacia puedes encontrar irrigadores nasales que te ayudarán a desatascar la nariz de mucosidad y calmar la congestión nasal. Asegúrate de enjuagar el dispositivo de irrigación después de cada uso con agua déjalo abierto para que se seque al aire.

Duerme con la cabeza elevada para calmar la congestión nasal

A la hora de dormir, prueba a usar otra almohada para dormir con la cabeza elevada. Esto ayudará a drenar tus senos nasales, reduciendo la congestión.

Come alimentos picantes

Algunas personas se dan cuenta de que los alimentos picantes como los pimientos o la mostaza picante ayudan a abrir los conductos nasales y alivian parte del dolor y la presión en la zona. Algunos estudios sugieren que la capsaicina, el ingrediente activo de los chiles, puede ayudar a aliviar el dolor.

Utiliza un descongestionante nasal

En la farmacia puedes encontrar descongestionantes nasales sin prescripción médica en forma de pastillas, gotas y jarabes que reducen el flujo sanguíneo a las membranas nasales, lo que disminuye la hinchazón, la congestión y la presión. La ventaja de este tipo de productos es que actúan durante más tiempo y de forma más eficaz que los de aplicación tópica, que no suelen alcanzar bien todas las zonas congestionadas.

Como complemento a los descongestionantes sistémicos puedes hacerte con uno de aplicación tópica como una pomada balsámica que te permitirá respirar cómodamente durante unas horas. Aplícala debajo de tu nariz, cuello, frente y pecho para permitir que los vapores alcancen tus conductos nasales.

Suénate la nariz suavemente

Suénate la nariz con frecuencia, pero hazlo de manera suave y delicada. Hacerlo intensamente puede hacer que las flemas portadoras de gérmenes regresen a los conductos auditivos, causando una infección del oído. Es mejor sonarte con regularidad a que la mucosidad haga presión en la cabeza y llegar a provocar sinusitis.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario