Qué es el doomscrolling y por qué puede llevarte a la depresión

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Contenido del artículo

La pandemia del Covid-19 ha tenido multitud de consecuencias negativas. Nuestro comportamiento se ha visto modificado y moldeado por unas amenazas externas que nos han hecho sentir miedo, angustia, ansiedad e incertidumbre. Estas sensaciones provocan que tengamos diferentes actitudes y dediquemos nuestro tiempo a actividades que, en una situación normal, no llevaríamos acabo. Son muchos los conceptos que han nacido desde entonces para poder explicar estas nuevas vivencias y, por ello, gran parte de la sociedad se está preguntando actualmente qué es el doomscrolling. Está relacionado con todo lo anterior y muy ligado a la depresión. Si quieres evitar una circunstancia de está índole, tan solo sigue leyendo.

Qué es el doomscrolling

Hemos estado encerrados durante meses en nuestro hogar, lo que ha promovido que nos hayamos obsesionado por lo que estaba pasando o podía pasar fuera de las paredes de nuestra casa, perjudicando así nuestra salud mental. ¿Cómo hemos reaccionado ante esta nueva realidad? Inconscientemente, una gran mayoría se ha sentado frente al ordenador para leer una mala noticia tras otra, buscando explicaciones que no encontraba mientras veía como su estado de ánimo decaía con cada lectura. Esta es la contestación a la pregunta «¿qué es el doomscrolling?«.

Además, con este tipo de acciones invitamos a Google a que conozca nuestras preferencias. Por ello, los algoritmos que estudian la navegación online de cada persona promueven que esta reciba información semejante a la que busca. Así, nos encontramos con una situación en la que la pescadilla se muerde la cola, introduciéndonos en un pozo cada vez más hondo y oscuro.

La reacción de nuestro cerebro

Nuestro cerebro está diseñado para asumir y guardar aquellos datos que tengan relación con nuestra supervivencia. Teniendo en cuenta la cantidad de información online que existe, es muy sencillo encontrar mucha en la que sean protagonistas las malas noticias. A todo lo anterior se suma que nos llama más la atención lo negativo que lo positivo.

Este hecho está relacionado con nuestro instinto, pues trabaja para analizar los riesgos potenciales que existen a nuestro alrededor y entender el peligro que estos suponen. Su objetivo es hacernos sentir protegidos en el caso de que se dé cualquier circunstancia. En definitiva, la lectura nos regala una falsa sensación de control que nos perjudica mucho más que ayudarnos.

Qué es el doomscrolling

Es muy sencillo caer en esta rutina. Cada mañana, cada tarde y cada noche tenemos la oportunidad de leer datos sobre el paro, sobre la situación en los hospitales o sobre el número de fallecidos diarios. Las malas noticias son incalculables, por lo que podemos pasar horas asumiendo situaciones que nos aterrorizan. Así, nuestra salud mental se ve totalmente afectada.

Hacer frente al doomscrolling

Hay quien cree que para hacer frente al doomscrolling es necesario alejarse de cualquier tipo de dispositivo, como las tablets o los teléfonos móviles. Nada más lejos de la realidad. El motivo es que estos aparatos ofrecen factores muy positivos en nuestro día a día. Eso sí, tenemos que aprender a manejarlos para que el consumo siempre sea en nuestro beneficio.

Uno de los consejos que ofrecen los expertos para no sufrir una enfermedad mental debido al doomscrolling es entrenar nuevos algoritmos con el fin de que Google nos notifique información que se aleje de las catástrofes y otras malas noticias. De este modo, tenemos que multiplicar nuestra positividad y empezar a hacer «click» sobre aquellos enlaces que nos alegran el día, que nos invitan a creer en el ser humano y que nos ofrecen la suficiente fuerza como para seguir adelante.

Por otro lado, la imagen tan atractiva del ordenador también nos incita a querer estar frente a este durante horas sin cansarnos. De esta manera, existen consejos como elegir tonos grises de fondo para que nos parezca menos apetecible. Asimismo, podemos instalar una aplicación que limite el tiempo de encendido de la pantalla. Este pequeño gesto nos hará ver que llevamos demasiado tiempo absorbiendo información de las nuevas tecnologías.

Otros consejos

Asimismo, es posible ponernos una alarma que nos diga cuando parar. Es más, si la alarma es nuestra canción favorita nos invitará a romper el ciclo con mayor optimismo y ganas. Por otro lado, tener abierta siempre una página web con enlaces, imágenes o audios que nos agraden nos ayuda a relajarnos y a sentirnos mejor cuando empezamos a desmoronarnos con aquella información que nos afecta negativamente. Tan solo deberemos cerrar una ventana para comenzar a leer otra que esté cargada de datos esperanzadores.

Cerrar WhatsApp o Twitter durante unas horas también nos ayudará a sentirnos bien. Es más, al salir a hacer deporte, son muchos los que recomiendan dejar el móvil en casa para desconectar. Igualmente, cuando somos capaces de reírnos o de bromear, nuestra mente entiende estas señales como que todo va bien. Por ello, para conseguir una mente sana debemos dedicar tiempo a apostar por las actividades que nos hacen sentir realmente vivos.

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