Cómo curar y cuidar un tatuaje para que siempre esté perfecto

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Contenido del artículo

¿Sabes cómo curar y cuidar un tatuaje? Pensamos que lo más difícil a la ahora de tatuarnos la piel es elegir el diseño que queremos llevar con nosotros toda la vida, el color y su tamaño. De este modo, en la mayoría de las ocasiones nos olvidamos de que después de hacernos el tatuaje, debemos curarlo y cuidarlo con el fin de que, con el paso del tiempo, se mantenga en buenas condiciones. Vamos a explicarte cómo hacerlo a lo largo de este artículo.

Cómo curar un tatuaje

Un tatuaje no deja de ser una herida en la piel que se realiza a través de una aguja y de tinta permanente. Por este motivo, debemos curarla con el fin de que se convierta en una parte más de nuestro cuerpo, en un diseño artístico con un importante significado que queremos llevar con nosotros para siempre. Aprender cómo curar y cuidar un tatuaje es fácil, pero debemos de ser constantes y tomárnoslo en serio.

Indicaciones del tatuador

Lo primero que debemos hacer es seguir al pie de la letra las indicaciones del tatuador. Por supuesto, no hace falta decir que es imprescindible acudir a un estudio de higiene y profesionalidad contrastadas. El objetivo es asegurarte de que en él trabajan personas profesionales y serias, así no correrás ningún tipo de riesgo.

Cuando salgamos del local, tendremos bien limpia la zona y nos habrán aplicado una pomada antibacteriana para evitar infecciones. Asimismo, nos habrán tapado el diseño con un apósito que deberemos mantener durante al menos dos horas.

Un tatuaje puede tardar en curarse alrededor de una semana, aunque siempre habrá una serie de cuidados que deberemos tener en cuenta de cara al futuro, especialmente si hacemos gimnasia, y también si nos gusta tomar el sol o bañarnos en la playa.

Pasos a seguir

Una vez hayamos quitado el apósito, dejaremos que el tatuaje esté al aire las siguientes 24 horas, y solo lo cubriremos para ducharnos, con el fin de que esta zona no entre en contacto con el agua. Durante los primeros diez días, deberemos curarlo cada 8 horas, hasta que veamos que va cicatrizando. 

Para la limpieza, primero nos lavaremos muy bien las manos, y procederemos a lavar el tatuaje con agua fría y un jabón neutro, sin ningún tipo de olor ni perfume, frotando suavemente con las yemas de los dedos. Tampoco debemos utilizar esponjas o paños. Sentiremos un gran alivio con la piel mojada y fresca. Lo secaremos después con una toalla suave de algodón, sin frotar, simplemente colocándola con cuidado encima del tatuaje para dejar que absorba el agua. A continuación, aplicaremos una pomada cicatrizante que nos haya recomendado el tatuador. Distribuiremos una capa muy fina y dejaremos secar al aire para que penetre bien en la piel. Finalmente, taparemos el tatuaje con un apósito para protegerlo.

Molestias e inflamación

Entre los cuidados para el tatuaje, debemos saber que si en tres días molesta y la inflamación no baja, es importante acudir al tatuador. Tal vez se haya infectado y necesitemos ir al médico. Lo más seguro, si esto ocurre, es que nos receten antibióticos para lograr acabar con el problema.

Cómo cuidar un tatuaje

Cómo curar y cuidar un tatuaje

Además de lo ya explicado anteriormente, debemos de tener en cuenta otros requisitos para cuidar de nuestro tatuaje. De este modo, por ejemplo, aunque tengamos la tentación de rascarnos cuando está cicatrizando, no debemos hacerlo. A lo largo de este proceso se irán formando costras, lo que entra dentro de lo normal, y si las rascamos, podemos crear agujeros o manchas y lo podemos infectar. Lo mejor es usar alguna crema hidratante que nos refresque y combata el picor persistente.

Por otro lado, cuando el tatuaje esté recién hecho, debemos evitar bañarnos en playas o piscinas, porque el agua puede dañar su apariencia debido a la sal y al cloro. Una vez que el tatuaje esté asentado en nuestra piel, podemos bañarnos y mojar el tatuaje sin ningún problema.

Protegerlo del sol

Siempre debemos proteger los tatuajes del sol cuando son nuevos. Este podría provocar ampollas en la piel. Además, la tinta es un producto químico y el diseño corre el riesgo de desteñirse. En los primeros meses, y si coincide con los meses de sol y playa, debemos mantener nuestro tatuaje tapado.

Por otro lado, si practicamos deportes de musculación debemos saber que, al principio, es aconsejable hacer un deporte muy suave, puesto que el desarrollo del músculo podría provocar que el tatuaje se deforme ligeramente y no guarde las proporciones deseadas. 

Alargar la vida del tatuaje

Ahora que ya sabemos cómo curar y cuidar un tatuaje, es importante tener en cuenta que no solo debemos hacerlo las primeras semanas, sino que tendremos que implicarnos a lo largo de toda la vida. Por supuesto, hay pasos que solo deben realizar al principio, pero proteger el diseño del sol o hidratarlo es recomendable siempre. Esto nos ayudará a conservar su calidad con el paso de los años y así evitaremos tener que repasarlo una y otra vez con el fin de que se vea perfecto.

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